lunes, 19 de noviembre de 2012

SANTA INÉS DE ASÍS

Inés de Asís, la hija segunda de Favarone y Hortelana, hermana de Clara «según la carne y según la pureza» (Leyenda de Sta. Clara 24), Tenía unos 15 años, cuando la hermana mayor Clara huyó de casa. A medida que transcurrían la Semana Santa y la de Pascua aumentaba en ella el deseo de reunirse con Clara para entregarse al Señor, como ella. 
      El 3 de abril se decidió por fin a abandonar su casa y marcharse a Panzo, donde Clara la recibió con un abrazo, dando gracias a Dios por escuchar sus ruegos. Enseguida empezó a aleccionarla en el seguimiento de Cristo crucificado, pero la reacción de la familia ante la desaparición de Inés fue mucho más violenta que el día de la fuga de Clara. Doce caballeros airados, con el tío Monaldo al frente, corrían al monasterio y se abalanzaban sobre Inés, dispuestos a no permitir una nueva afrenta y otra pérdida familiar. A golpes y empellones la arrastraron fuera del monasterio, hasta un arroyo cercano, pero no pudieron dar un paso más. La resistencia de la jovencita y la oración de su hermana Clara pudieron más que la fuerza bruta de tantos hombres juntos, los cuales tuvieron que desistir, finalmente, de llevársela a casa.
 Dirigida por Francisco, juntamente con Clara, Inés progresó tan rápidamente en el camino de la santidad que su vida aparecía ante sus compañeras extraordinaria y sobrehumana. Caritativa y dulcísima de carácter, se inclinaba maternalmente sobre quien sufría por el motivo que fuera y se mostraba llena de piadosa solicitud hacia todos.
Después, Francisco la envió como abadesa a Florencia, donde condujo a Dios a muchas almas, tanto con el ejemplo de su santidad de vida, como con su palabra dulce y persuasiva, llena de amor de Dios. Ferviente en el desprecio del mundo, implantó en aquel monasterio la observancia de la pobreza evangélica.
Inés atendió a su hermana Clara durante su enfermedad hasta su muerte, y murió poco tiempo después, alrededor del 16 de noviembre de 1253.
La familia franciscana la celebra el 19 de noviembre. El cuerpo de santa Inés reposa en la misma Basílica de Asís donde descansan los restos de su hermana santa Clara, su otra hermana, Beatriz, y su madre Hortelana, que también se hicieron damianitas.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán

 9 de noviembre dedicación de la Basílica de san Juan de Letrán

Basílica de San Juan de Letrán
Es la primera Basílica  de la religión Católica. 
El emperador Constantino, que fue el primer gobernante romano que concedió a los cristianos el permiso para construir templos, le regaló al Sumo Pontífice el Palacio Basílica de Letrán, que el Papa San Silvestro convirtió en templo y consagró el 9 de    noviembre del año 324.
Esta basílica es la Catedral del Papa y la más antigua de todas las basílicas de la Iglesia Católica. En su frontis tiene esta leyenda: "Madre y Cabeza de toda las iglesias de la ciudad y del mundo".
 Significado:
Basílica = Casa del Rey
San Juan = Tienen dos capillas dedicadas una a San Juan Bautista y la otra a San Juan Evangelista.
Letrán = Era un palacio que pertenecía a una familia que llevaba ese nombre.
El obispo de Roma, el Papa celebra en su interior los oficios de Jueves Santo.
Jesús nos enseña con su ejemplo la importancia del Templo. Cuando estaba en Jerusalén solía ir al Templo a enseñar. El mismo había sido allí presentado a Su Padre.
San Agustín recomienda: "Cuando recordemos la Consagración de un templo, pensemos en aquello que dijo San Pablo: ‘Cada uno de nosotros somos un templo del Espíritu Santo’. Ojalá conservemos nuestra alma bella y limpia, como le agrada a Dios que sean sus templos santos. Así vivirá contento el Espíritu Santo en nuestra alma".



Visita virtual de 360 grados a la la Basílica de San Juan de Letrán .Todo lo que necesitas es hacer click:

Basílica de San Juan de Letrán

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Te deseamos  ¡un feliz recorrido!

jueves, 8 de noviembre de 2012

El beato franciscano Juan Duns Escoto: Doctor de la Inmaculada Concepción de la Virgen María

Hoy 08 de noviembre se celebra al beato Juan Escoto.  

Nació en Duns, en Escocia, hacia 1265, entró en la Orden de los Hermanos Menores hacia 1280 y fue ordenado sacerdote el 17 de abril de 1291. Empleó su agudeza de ingenio en la sistematización de los grandes amores de San Francisco: Jesucristo y la Virgen Santísima. 
La posteridad también lo ha llamado “Doctor del Verbo Encarnado” y “Doctor Mariano”.
 El camino para la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María fue trazado por el beato franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen María hizo esta petición: "Dignare me laudare te: Virgo Sacrata" (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).
Y luego el franciscano Juan  Duns hizo estos cuestionamientos:
1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original?
Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.
2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original?
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.
3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace?
Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.
Entonces Scotto exclamó:
Luego
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.
La Inmaculada Virgen María nos muestra la necesidad de tener un corazón puro para que el Señor Jesús pueda vivir en nuestro interior y de ahí naciese la Salvación. Y consagrarnos a ella nos lleva a que nuestra plegaria sea el medio por el cual se nos revele Jesucristo plenamente y nos lleve al camino por el cual seremos colmados por el Espíritu Santo.

sábado, 3 de noviembre de 2012

SAN MARTÍN DE PORRES

 Nació en Lima, Perú, en 1579. Fue el hijo natural del caballero español Juan de Porres y de la india panameña libre Ana Velásquez. El santo mulato fue bautizado en la iglesia de San Sebastián, en la misma pila y por el mismo párroco que había bautizado a Santa Rosa de Lima. Martín vivió con su madre, aprendió el oficio de barbero y adquirió conocimientos de medicina, mediante el trato con un cirujano. Desde niño dio muestras de su profundo amor por Dios. Al mismo tiempo su amor al prójimo lo condujo a ayudar a todos, aún en las tareas más humildes.
A los 15 años ingresó como donado al convento de Santo Domingo en Lima y en 1603 hizo la profesión como hermano lego. Los superiores de San Martín, pronto advirtieron sus cualidades y caridad por ello le confiaron, junto a otros oficios, el de enfermero. Sus habilidades y el ardor con que cuidaba a los enfermos atrajo incluso a los religiosos de otras comunidades que llegaban a Lima sólo para atenderse con el santo. San Martín fue muchas veces despreciado y humillado, por ser mulato, pero nunca se rebeló contra los insultos que le inferían.
Su abnegación, su modestia y la paz que irradiaba impresionaban a cuántos conocía. En la enfermería y en la portería del convento del Rosario (Santo Domingo) atendía con acogedora bondad y amor a los pobres y enfermos. Realizó numerosos milagros y curaciones. San Martín de Porres, Patrono de la Justicia Social.
Los Padres y Hermanos del convento no creen lo que ven. Los ratones salen por docenas de sus escondites, se reúnen en el lugar convenido, y Fray Martín los despide hacia el campo en el que habrán de vivir en adelante sin causar mal a nadie. Y a los pocos que aparecerán en adelante, les señala el lugar donde encontrarán la comida, compartida con los mismos gatos y en el mismo plato... Nada extraño el hecho en quien por la noche se dejaba picar de los mosquitos sin molestarlos, porque decía: -Hay que dar de comer al hambriento, y estos animalitos tienen derecho a chuparme la sangre para vivir...

Y al Cielo se iba el 3 de Noviembre de 1639. Con su enorme fama se santidad, el entierro fue todo un acontecimiento en Lima, presidido por las más altas autoridades de la Iglesia y de la sociedad. Fue beatificado por el Papa Gregorio XVI en 1837 y canonizado por el papa Juan XXIII terciario franciscano en el año1962. Y hoy es venerado en nuestras tierras el querido San Martín de Porres!...