sábado, 5 de octubre de 2013

TURRONES Y PANETONES ELABORADOS POR LAS HERMANAS CLARISAS





 
 



SAN FRANCISCO DE ASÍS Y LAS ALONDRAS

San Francisco amaba a todos los animales, pero especialmente a los más desfavorecidos y a los que el resto de los hombres atendían menos. No buscaba servirse de ellos, sino que los quería por ser considerados inferiores.Con especial cariño trataba a las alondras, de las que decía:  

“Nuestra hermana alondra lleva en su moño capucha, como nosotros, y es un ave humilde, que va alegre por los caminos buscando granitos para comer, y aunque los encuentre entre el barro y la basura, los saca y se los embucha… Cuando vuela, alaba al Señor, como los buenos religiosos, que menosprecian lo terreno y tienen su conversación en el cielo.
Además, el vestido de su plumaje, con las mangas largas de sus alas, es como el nuestro, de color terroso, y así da buen ejemplo a los religiosos para que no se vistan con trajes preciosos o llamativos, sino con la sencillez y el pardo color de la tierra de los campos.
Como el bienaventurado Francisco veía todo esto en las hermanas alondras, las amaba mucho y las contemplaba de buen grado.

viernes, 4 de octubre de 2013

FIESTA DE NUESTRO SERÁFICO PADRE SAN FRANCISCO DE ASÍS

"Hermanos míos, el Señor me llamó por el camino de la sencillez y la humildad y por ese camino persiste en conducirme, no sólo a mí sino a todos los que estén dispuestos a seguirme... El Señor me dijo que deberíamos ser pobres y locos en este mundo y que ése y no otro sería el camino por el que nos llevaría. Quiera Dios confundir vuestra sabiduría y vuestra ciencia y haceros volver a vuestra primitiva vocación".

Nuestro Seráfico Padre Francisco les insistía a sus hermanos en que amaran muchísimo a Jesucristo y a la Santa Iglesia Católica, y que vivieran con el mayor desprendimiento posible hacia los bienes materiales, y no se cansaba de recomendarles que cumplieran lo más exactamente posible todo lo que manda el Santo Evangelio. Además de vivir en fraternidad con todas las criaturas.
"Que la paz que anuncian con sus palabras este primero en sus corazones." ( S. Francisco de Asís)