sábado, 28 de diciembre de 2013

LA SAGRADA FAMILIA

La Sagrada Familia nos habla de todo aquello que cada familia anhela auténtica y profundamente, puesto que desde la intensa comunión hay una total entrega amorosa por parte de cada miembro de la familia santa elevando cada acto generoso hacia Dios.
“Oh Jesús, acoge con bondad a nuestra familia que ahora se entrega y consagra a Ti, protégela, guárdala e infunde en ella tu paz para poder llegar a gozar todos de la felicidad eterna.”
“Oh María, Madre amorosa de Jesús y Madre nuestra, te pedimos que intercedas por nosotros, para que nunca falte el amor, la comprensión y el perdón entre nosotros y obtengamos su gracia y bendiciones.”
“Oh San José, ayúdanos con nuestras oraciones en todas nuestras necesidades espirituales y temporales, a fin de que podamos agradar eternamente a Jesús. Amén.”
 
 
 

 
 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO 2014.

Paz y bien hermanos:
Las Hermanas Pobres de Santa Clara les desean a todos  ustedes una FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO 2014. Queremos compartir con ustedes lo que significó Cristo para     Nuestra Madre Santa Clara escrito en sus cartas a Inés de Praga:
“Fija tu mente en el espejo de la eternidad, fija tu alma en el esplendor de la gloria (cf. Heb 1,3), fija tu corazón en la figura de la divina sustancia (cf. Heb 1,3), y transfórmate toda entera, por la contemplación, en imagen de su divinidad (cf. 2 Cor 3,18), para que también tú sientas lo que sienten los amigos cuando gustan la dulzura escondida (cf. Sal 30,20) que el mismo Dios ha reservado desde el principio para quienes lo aman (cf. 1 Cor 2,9).
Ama totalmente a Aquel que por tu amor se entregó todo entero (cf. Gál 2,20), 16cuya hermosura admiran el sol y la luna, cuyas recompensas y su precio y grandeza no tienen límite (cf. Sal 144,3); hablo de aquel Hijo del Altísimo a quien la Virgen dio a luz, y después de cuyo parto permaneció Virgen. 18Adhiérete a su Madre dulcísima, que engendró tal Hijo, a quien los cielos no podían contener (cf. 1 Re 8,27; 2 Cr 2,5), y ella, sin embargo, lo acogió en el pequeño claustro de su sagrado útero y lo llevó en su seno de doncella.
¡Oh bienaventurada pobreza, que da riquezas eternas a quienes la aman y abrazan! ¡Oh santa pobreza, que a los que la poseen y desean les es prometido por Dios el reino de los cielos (cf. Mt 5,3), y les son ofrecidas, sin duda alguna, hasta la eterna gloria y la vida bienaventurada! ¡Oh piadosa pobreza, a la que el Señor Jesucristo se dignó abrazar con preferencia sobre todas las cosas, Él, que regía y rige cielo y tierra, que, además, lo dijo y las cosas fueron hechas (cf. Sal 32,9; 148,5)! Pues las zorras, dice Él, tienen madrigueras, y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del hombre, es decir, Cristo, no tiene donde reclinar la cabeza (cf. Mt 8,20), sino que, inclinada la cabeza, entregó el espíritu (cf. Jn 19,30).
Con estas intenciones que Dios los bendiga y que el Niño de Belén pueda nacer en nuestros corazones, viendo en nuestros hermanos a Cristo que vive entre nosotros.
 
 
 
 

lunes, 11 de noviembre de 2013

PAZ Y BIEN HERMANOS

 
Estamos cerca para clausurar el "año de la fe", para nosotras una gracia de cada día poder reafirmar en quien creemos y desde este texto que leímos en la carta encíclica Lumen Fidei, queremos compartir con todos ustedes. Porque es una llamada para volver nuestra mirada hacia lo que iniciamos y a lo que nos comprometemos continuar:
 
"Es urgente recuperar el carácter luminoso propio de la fe, pues cuando su llama se apaga, todas las otras luces acaban languideciendo. Y es que la característica propia de la luz de la fe es la capacidad de iluminar toda la existencia del hombre. Porque una luz tan potente no puede provenir de nosotros mismos; ha de venir de una fuente más primordial, tiene que venir, en definitiva, de Dios. La fe nace del encuentro con el Dios vivo, que nos llama y nos revela su amor, un amor que nos precede y en el que nos podemos apoyar para estar seguros y construir la vida. Transformados por este amor, recibimos ojos nuevos, experimentamos que en él hay una gran promesa de plenitud y se nos abre la mirada al futuro. La fe, que recibimos de Dios como don sobrenatural, se presenta como luz en el sendero, que orienta nuestro camino en el tiempo. Por una parte, procede del pasado; es la luz de una memoria fundante, la memoria de la vida de Jesús, donde su amor se ha manifestado totalmente fiable, capaz de vencer a la muerte. Pero, al mismo tiempo, como Jesús ha resucitado y nos atrae más allá de la muerte, la fe es luz que viene del futuro, que nos desvela vastos horizontes, y nos lleva más allá de nuestro « yo » aislado, hacia la más amplia comunión. Nos damos cuenta, por tanto, de que la fe no habita en la oscuridad, sino que es luz en nuestras tinieblas.                                               
Deseo hablar precisamente de esta luz de la fe para que crezca e ilumine el presente, y llegue a convertirse en estrella que muestre el horizonte de nuestro camino en un tiempo en el que el hombre tiene especialmente necesidad de luz".

sábado, 5 de octubre de 2013

SAN FRANCISCO DE ASÍS Y LAS ALONDRAS

San Francisco amaba a todos los animales, pero especialmente a los más desfavorecidos y a los que el resto de los hombres atendían menos. No buscaba servirse de ellos, sino que los quería por ser considerados inferiores.Con especial cariño trataba a las alondras, de las que decía:  

“Nuestra hermana alondra lleva en su moño capucha, como nosotros, y es un ave humilde, que va alegre por los caminos buscando granitos para comer, y aunque los encuentre entre el barro y la basura, los saca y se los embucha… Cuando vuela, alaba al Señor, como los buenos religiosos, que menosprecian lo terreno y tienen su conversación en el cielo.
Además, el vestido de su plumaje, con las mangas largas de sus alas, es como el nuestro, de color terroso, y así da buen ejemplo a los religiosos para que no se vistan con trajes preciosos o llamativos, sino con la sencillez y el pardo color de la tierra de los campos.
Como el bienaventurado Francisco veía todo esto en las hermanas alondras, las amaba mucho y las contemplaba de buen grado.

sábado, 3 de agosto de 2013

LUIS ENRIQUE ASCOY DE VISITA EN NUESTRO MONASTERIO SANTA CLARA DE LIMA

EL DÍA 02 DE AGOSTO, FIESTA DE LA PORCIUNCULA, TUVIMOS LA VISITA DE NUESTRO HERMANO LUIS ENRIQUE ASCOY - CANTAUTOR QUE ESTE 2013 HA CUMPLIDO 30 AÑOS DE ANIVERSARIO, DIOS BENDIGA SU LABOR EVANGELIZADORA A TRAVÉS DE LA MÚSICA , ESTUVO ACOMPAÑADO POR SU HIJA MARÍA BELÉN.
ORAMOS A DIOS POR SU ESPOSA LIDA, SU HIJO LUIS ENRIQUE Y SU HIJITA.
 
NOS COMPARTIÓ CANCIONES BELLAS Y COMO TODO  02 DE AGOSTO CELEBRAMOS LA FIESTA DE SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES, FECHA EN QUE OBTENEMOS  INDULGENCIA PLENARIA EN TODOS LOS TEMPLOS FRANCISCANOS DEL MUNDO.
LA INDULGENCIA PLENARIA, ES EL PERDÓN DE LA PENA QUE SE PAGA POR LOS PECADOS. ES UNA  GRACIA QUE SE DERRAMA EN LA IGLESIA, YA QUE TODOS NECESITAMOS DEL PERDÓN  Y QUE MEJOR OPORTUNIDAD QUE EL DÍA DE LA PORCIÚNCULA O PERDÓN DE ASIS.
AQUÍ LES COMPARTIMOS ALGUNAS FOTOS.





 







 
 

viernes, 2 de agosto de 2013

INDULGENCIA DEL PERDÓN DE ASÍS


Hoy contemplamos en San Francisco de Asís, el amor ardiente por la salvación de las almas, que todo sacerdote debe tener siempre: de hecho, utiliza el "Perdón de Asís", que obtuvo del Papa Honorio III en 1216, después de haber tenido una visión, mientras se encontraba en la oración en la iglesia de la Porciúncula.
Jesús se le apareció en su gloria, a la derecha la Virgen María y muchos Ángeles en torno, le pidió que expresase un deseo, y Francisco suplicó un "amplio y generoso perdón" para todos aquellos que "arrepentidos y confesados" visitasen esa iglesia.
Recibida la aprobación pontificia, el Santo no esperó a ningún documento escrito, pero corrió hacia Asís, y llegó a la Porciúncula, sino que anunció la buena noticia: " Queridos hermanos, quiero enviaros a todo al Cielo".
Desde entonces, del 1 de agosto al mediodía hasta la medianoche del día 2, se pueden obtener, con las condiciones habituales, una indulgencia plenaria también por los difuntos, visitando una iglesia parroquial o franciscana.


 
 

viernes, 29 de marzo de 2013

VIERNES SANTO


VIERNES SANTO

El sol de Abril aun es ardiente y bueno
el surco, de la espera, resplandece;
pero hoy no llenes el ansia de su seno,
porque Jesús padece.

No remuevas la tierra. Deja, mansa
la mano y el arado; echa las mieses
cuando ya nos devuelvan la esperanza,
aun Jesús padece.

Ya sudó sangre bajo los olivos,
Y oyó al que amó que lo negó tres veces.
Mas, rebelde de amor, tiene aún latidos,
¡aun padece!

Porque tú, labrador, siembras odiando
y yo tengo rencor cuando anochece,
y un niño hoy va como un hombre llorando,
Jesús padece.

Está sobre el madero todavía
y sed tremenda el labio le estremece.
¡Odio mi pan, mi estrofa y mi alegría,
porque Jesús padece!
Poema de Gabriela Mistral.OFS

sábado, 23 de marzo de 2013

SANTA CLARA: DOMINGO DE RAMOS Y NOCHE DE SU CONSAGRACIÓN AL SEÑOR



 Clara abandona el hogar familiar el Domingo de Ramos, después de haber recibido de manos del obispo Guido la palma, figura de la pascua que realizará esa misma noche entre las manos de Francisco.

En la noche oscura, Clara sale de su casa teniendo por toda luz las antorchas que los hermanos de Francisco tenían en la mano. Son ellos los que deben conducirla a Nuestra Señora de los Ángeles (o Porciúncula), primera iglesia restaurada por Francisco. Allí la espera y le cortará los cabellos, ritual y signo de la consagración al Señor. 
A continuación, Clara, despojada de sus joyas y de sus bellas galas que llevaba en ese Domingo de Ramos, viste el hábito de penitencia. Inmediatamente, Francisco la conduce a un monasterio de benedictinas, San Pablo de Bastia, para que se inicie allí en la vida religiosa.
Es entonces cuando todo comienza para Clara. Su familia, conocida la fuga, sale en su búsqueda. Clara tuvo que sufrir los asaltos de los suyos, que no aprobaban su decisión de vivir pobremente, sin ningún medio de subsistencia. Ella quería esperar de la Providencia todo lo que necesitara para sobrevivir. A los ojos del mundo, corría el peligro de carecer de lo necesario lo que jamás ocurrió. La familia de Clara, tras comprobar su irrevocable decisión y la señal manifiesta de su don al Señor, la abandonó a su elección de vida.







DOMINGO DE RAMOS


Con el Domingo de Ramos empieza la Semana Santa. En este   día recordamos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Este domingo resume los dos puntos fundamentales de la Pascua: La Pasión y Muerte de Cristo y su Resurrección gloriosa.

La Biblia menciona que cuando Jesús llegó a Jerusalén, la ciudad más importante, para celebrar la pascua, Jesús les pidió a sus discípulos traer un burrito y lo montó.

Había mucha gente (niños y adultos), algunos habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas, lo esperaban para recibirlo como un rey, le cantaban cánticos y salmos, y lo alababan con palmas en las manos.

La gente tendía sus mantos por el camino y otros cortaban ramas de árboles alfombrando el paso. Los que iban delante y detrás de Jesús gritaban: “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!”. (Hosanna significa “¡viva!”).












sábado, 16 de marzo de 2013

QUINTO DOMINGO DE CUARESMA


Jesús no cae en la trampa. Les dice: "El que no tiene pecado, que le tire la primera piedra". 
Los judíos saben que todo hombre es pecador y los fariseos no podían pretender ante la gente estar sin pecado. Prefieren abandonar el lugar.
Queda Jesús solo con la mujer y le dice "Tampoco yo te condeno". Jesús vino para eso. Quiere perdonar a todos, también a los fariseos que cometieron, con sus planes homicidas, un pecado peor que el de la mujer. Pero ellos no se dejan y esa es la mayor tristeza para Jesús: Encontrar corazones duros que se empecinan en el pecado.  Que no quieren aceptar la salvación.
A la mujer perdonada le pide no volver atrás, no volver al pecado: "Anda y en adelante no peques más”.
Jesús es el único que ama al pecador. Jesús amó aquella mujer y sufrió al verla atrapada en el pecado y después en manos de aquellos que la atormentaban. Jesús da la vida por ella, para liberarla del pecado. Solo el Señor es capaz de reconstruir a la persona por dentro para convertirla en nueva criatura.



sábado, 9 de marzo de 2013

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

Cuando aún estaba lejos, dice la Escritura, lo vio su padre, y enterneciéronsele las entrañas y corriendo a su encuentro, le echó los brazos al cuello y le dio mil besos (Lc 15,20). Estas son las palabras del libro sagrado: le dio mil besos, se lo comía a besos. ¿Se puede hablar más humanamente? ¿Se puede describir de manera más gráfica el amor paternal de Dios por los hombres?
                                       

Ante un Dios que corre hacia nosotros, no podemos callarnos, y le diremos con San Pablo, Abba, Pater! (Ro 8,15) Padre, ¡Padre mío!, porque, siendo el Creador del universo, no le importa que no utilicemos títulos altisonantes, ni echa de menos la debida confesión de su señorío. Quiere que le llamemos Padre, que saboreemos esa palabra, llenándonos el alma de gozo.

La vida humana es, en cierto modo, un constante volver hacia la casa de nuestro Padre. Volver mediante la contrición, esa conversión del corazón que supone el deseo de cambiar, la decisión firme de mejorar nuestra vida, y que —por tanto— se manifiesta en obras de sacrificio y de entrega. Volver hacia la casa del Padre, por medio de ese sacramento del perdón en el que, al confesar nuestros pecados, nos revestimos de Cristo y nos hacemos así hermanos suyos, miembros de la familia de Dios.

Dios nos espera, como el padre de la parábola, extendidos los brazos, aunque no lo merezcamos. No importa nuestra deuda. Como en el caso del hijo pródigo, hace falta sólo que abramos el corazón, que tengamos añoranza del hogar de nuestro Padre, que nos maravillemos y nos alegremos ante el don que Dios nos hace de podernos llamar y de ser, a pesar de tanta falta de correspondencia por nuestra parte, verdaderamente hijos suyos.
 Es Cristo que pasa, 64


sábado, 2 de marzo de 2013

TERCER DOMINGO DE CUARESMA

 La parábola de la higuera estéril - El tiempo de la misericordia.

 El viñador tiene esperanza en la higuera, a pesar de su esterilidad constatada, él cree poder ayudarla a cambiar de situación volviéndola fecunda. El cambio será tal que el fruto esperado no será una cuestión casual, sino que será  duradero: “fruto en adelante” (13,9).

El año más de paciencia que se le pide al viñador evoca su misericordia. Esta misericordia se hace concreta en el servicio que  se le presta a la higuera para que genere vida (13,8).

De la higuera se espera una respuesta. De esta respuesta dependerá su vida en adelante. Por eso llama la atención la manera como se conjuga la misericordia (Dios le da un tiempo más) con la justicia (“Si no da [fruto], la cortas” (13,9). Esto equivale a decir: “El hecho que todavía estés aquí es una oportunidad que Dios te está dando. Él te ha tenido paciencia. Pero no abuses de la misericordia de Dios. Llegará un tiempo en que ya no podrás hacer nada”.

Jesús interpela a todo aquel que está siempre dejando “para mañana” la conversión, el dejar definitivamente un mal hábito, el corregir una conducta dañina.  El retraso de la conversión nos coloca en una situación peligrosa.  El Señor da un tiempo de espera, y no lo hace de brazos cruzados, Él hace todo lo que puede para que por fin la higuera comience a fructificar.  Pero al final, “si no da fruto, se corta” (13,9).



sábado, 23 de febrero de 2013

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

Jesús invitó a su Transfiguración a Pedro Santiago y Juan. A ellos les dio este regalo, este don. Ésta tuvo lugar mientras Jesús oraba, porque en la oración es cuando Dios se hace presente. Los apóstoles vieron a Jesús con un resplandor que casi no se puede describir con palabras: su rostro brillaba como el sol y sus vestidos eran resplandecientes como la luz.
Los personajes que hablaban con Jesús son: Moisés y Elías.
Moisés, fue el que recibió la Ley de Dios. Representa a la Ley. 
Elías, es el padre de los profetas. Representa los profetas. 
Ellos dan testimonio de Jesús, quien es el cumplimiento de todo lo que dicen la ley y los profetas. 
Ellos hablaban de la muerte de Jesús, porque hablar de la muerte de Jesús es hablar de su amor, es hablar de la salvación de todos los hombres. Precisamente, Jesús transfigurado significa amor y salvación.

De la nube que los envuelve sale la voz del padre que dice "Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle" la invitación a escuchar a su hijo significa seguirlo. Escuchar y poner en practica su palabra es simentar nuestra casa sobre roca y no sobre arena.
 
¿Qué nos enseña este acontecimiento?
  
-Nos enseña a seguir adelante aquí en la tierra aunque tengamos que sufrir, con la esperanza de que Él nos espera con su gloria en el Cielo y que vale la pena cualquier sufrimiento por alcanzarlo.

-A entender que el Cielo es algo que hay que ganar con los detalles de la vida de todos los días. 
-A entender que el sufrimiento, cuando se ofrece a Dios, se convierte en sacrificio y así, éste tiene el poder de salvar a las almas. Jesús sufrió y así se desprendió de su vida para salvarnos a todos los hombres. 
-A valorar la oración, ya que Jesús constantemente oraba con el Padre. 
-A vivir el mandamiento que Él nos dejó: “Amaos los unos a los otros como Yo os he amado”.
 






 

sábado, 16 de febrero de 2013

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA

 Jesús nos muestra los medios para vencer al enemigo: “Vigilad y orad para no caer en la tentación” Mt 26, 4

Lo primero que nos muestra Cristo es que la tentación no tiene nada de malo en sí misma. Hay una diferencia grandísima entre sentir la tentación y aceptar la tentación. Podemos sentir todas las tentaciones del mundo, pero si no las aceptamos no hay problema. Además, si las rechazamos por amor a Dios, la tentación se convierte en un momento valiosísimo. Podemos demostrarle que le preferimos a Él antes que a nosotros mismos. 
  Jesús vence las tentaciones del demonio porque prefería vivir la voluntad del Padre antes que la suya, porque buscaba la gloria del Padre sobre la suya, porque ponía los planes de Dios antes que los suyos.

domingo, 10 de febrero de 2013

«REMAR MAR ADENTRO - DUC IN ALTUM»

La primera condición para «remar mar adentro» requiere cultivar un profundo espíritu de oración, alimentado por la escucha diaria de la Palabra de Dios. La auténtica vida cristiana se mide por la hondura en la oración, arte que se aprende humildemente «de los mismos labios del divino Maestro», implorando casi, «como los primeros discípulos: “¡Señor, enséñanos a orar!” (Lucas 11, 1).
 La orante unión con Cristo nos ayuda a descubrir su presencia incluso en momentos de aparente desilusión, cuando la fatiga parece inútil, como les sucedía a los mismos apóstoles que después de haber faenado toda la noche exclamaron: «Maestro, no hemos pescado nada» (Lucas 5, 5). Frecuentemente en momentos así es cuando hay que abrir el corazón a la onda de la gracia y dejar que la palabra del Redentor actúe con toda su fuerza: «Duc in altum!» (Cf. «Novo millennio ineunte», 38).
   Queridos hermanos y hermanas, confiad en Él, escuchad sus enseñanzas, mirad su rostro, perseverad en la escucha de su Palabra. Dejad que sea Él quien oriente vuestras búsquedas y aspiraciones, vuestros ideales y los anhelos de vuestro corazón.


sábado, 26 de enero de 2013

JESÚS EN LA SINAGOGA DE NAZARET


El Señor leyó la antigua profecía de Isaías que decía: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque Él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres…». Terminada la lectura, explicó la lectura de un modo absolutamente inesperado a la asamblea que lo escuchaba con gran atención y curiosidad: “Hoy”, es otras palabras, en Él se cumplía verdaderamente aquella antigua profecía. Él se presentaba ante sus oyentes como el Mesías prometido por Dios para la salvación de su Pueblo, el Ungido con el Espíritu divino, el enviado por Dios a anunciar la Buena Nueva de la Reconciliación a la humanidad