jueves, 11 de agosto de 2011

FIESTA DE SANTA CLARA DE ASÍS SIERVA DE CRISTO Y "PLANTITA" DEL PADRE FRANCISCO

Santa Clara de Asís, sierva de Cristo y pequeña planta del padre San Francisco: enséñanos a conocer el amor del Dios que pobre fue colocado en un pesebre,
 pobre vivió en este mundo y desnudo murió en la cruz.
11 de agosto de 2011

Paz y bien hermanos el día 11 fue nuestra fiesta central tuvimos 3 misas y alas 10:30 am fue la misa central celebrada por Mons. Adriano Tomasi Travaglia, OFM , acompañado de sacerdotes de las 2 provincias (XII Apóstoles y San Francisco Solano)  También tuvimos la compañía del padre Provincial Capuchino, muchos hermanos y hermanas de diferentes congregaciones que se unieron para esta celebración. Además contamos con la presencia de la III Orden que desde la celebración del tránsito disfrutamos de su apoyo y presencia.
Clarisas monasterio de Santa Clara Lima
Durante la homilía Mons. Tomasi recalcó la importancia de la vida fraterna y la oración, reavivando los tiempos remotos que pasó Clara al tomar la decisión de iniciar una forma de vida que para el siglo XIII era prohibido que una dama de la nobleza se refugie con unos frailes que no poseían nada.
"Pero la iniciativa lo digo ahora personalmente lo damos cada una en este S. XXI, hay que renunciar a todo y sumergirse en Dios, hoy más que nunca lo necesita el mundo entero, a ejemplo de Clara en estos muros no se dejará de oír la voz de las 40 monjas que habitamos para decir Gracias Señor porque me creaste, me pensaste desde siempre. Y desde aquí levantaremos los lazos de amor que en el mundo lo dejan de lado y se hacen indiferentes a los pobres de espíritu. Somos una Orden de Paz y amor e irradiaremos con nuestras oraciones donde no hay luz".


TRÁNSITO DE SANTA CLARA


Santa Clara cuando vio que su hora estaba llegando, dijo a su propia alma y a Dios:
– Ve segura, alma mía, que ya tienes una buena escolta para el camino. Ve porque Aquel que te creó también te santificó; y, guardándote siempre como una madre guarda a su hijo, te amó con tierno amor. ¡Y bendito seas tú, Señor, que me creaste!
Las hermanas que estaban con ella contaron que vieron entrar en el cuarto una fila de hermosas doncellas que sólo podían haber venido del cielo. Una de ellas, que era la más alta y también la más bella de todas, llegó junto a la cama de Clara y la cubrió con su manto, que era tan leve y transparente que no había nada parecido en esta tierra. Tenían la certeza que era Nuestra Señora que, con el cortejo de las vírgenes, habían venido a buscarla para llevarla a la gloria del cielo, para celebrar las bodas eternas junto al Esposo.

Clara había tenido una profunda devoción hacia la Madre de Dios. Como San Francisco, ella enseñaba que nosotros tenemos que ser madres de Jesucristo en las otras personas, ayudando a cada una a convertirse, de verdad, en un hijo de Dios, bien parecido al Hijo más bello, que es Jesucristo.
Cuando se supo que la pobrecilla de Cristo, Clara, había muerto, el podestá de Asís cercó inmediatamente el monasterio de San Damián con soldados. Los asisienses tenían miedo de que el pueblo de las ciudades vecinas viniese a robar el cuerpo de su santa. En aquellos días, el papa Inocencio IV estaba en Asís, hospedado con toda su corte en el Sacro Convento de San Francisco. El día 12 de agosto se hizo presente con todos los cardenales al entierro de Clara. Cuando los frailes comenzaron a cantar la misa de difuntos: " Dale, Señor, el descanso eterno...", Inocencio IV mandó parar el canto. Dijo que debían cantar la misa de las santas vírgenes. Él, como todo el mundo, consideraba que Clara era una santa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario